Querido verano:
Hace
pocos días que empezaste y justo en ese momento el cielo volvió a su
azul de siempre. No creo que haya sido casualidad, no creo en las
casualidades. Hiciste darme cuenta de muchas cosas, hiciste que me diera
cuenta de que era él, de que nada más mirarle a los ojos supe que era él el que me perseguía en sueños tiempo atrás. Era él el que estaba
destinado a pasar las noches conmigo. Supe que era él a el que
echaría tanto de menos por las noches, que echaría de menos esos abrazos
de madrugada y sus besos en mi espalda. Hiciste que me diera cuenta de
que es el quien estaba destinado a despertarme en cada amanecer con
besos y sonrisas, que era él con quien terminaría cada tarde, deseando
que el atardecer nunca acabara si es entre sus brazos. Que era con
quien pasaría mil y una noches observando a las estrellas, observando
cómo brillan para nosotros y besarle unas mil y unas veces más. Que era
esa persona destinada a hacerme sentir la magia con sus tonterías de
niño pequeño, con sus vergüenzas, era él quien me haría sentir magia
dentro de mí con suspiros a media noche. También quería decirte que no
seas malo y no te hagas tan frío, porque todavía no le tengo a mi lado
para que me lo quite con abrazos en cualquier lugar, que no hagas las
noches más frías porque eso hace que ea eche mucho más de menos de lo
que ya lo hago.
Pd: por favor, vuelve antes de lo esperado.
Laura.♥
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